Emprendimiento

Cómo Preparar la Mejor Presentación de tu Vida si Eres un Emprendedor

4 min de lectura

AVISO IMPORTANTE: no hay enlaces de marketing de afiliación, y no recibo nada de las empresas o personas que menciono en este artículo.

Me encantan los mapas mentales.

Como Luciano dice en su sitio Litemind:

“Un mapa mental es una forma gráfica de representar ideas y conceptos.

Es un herramienta de pensamiento visual que ayuda a estructurar información, permitiéndote analizar mejor, comprender, sintetizar, recuperar, y generar nuevas ideas.

Como con todas las grandes ideas, su poder reside en su simplicidad.”

Y a mi me encanta la simplicidad y el pragmatismo.

Concepto

Lo que más me gusta de los mapas mentales es que funcionan exactamente como lo hacen nuestros cerebros.

Siempre digo que nuestros cerebros son una especie de anarquistas, llenos de ideas interconectadas que, a veces, aparecen de forma desordenada.

Tenemos que sacar ventaja de ese caos porque ahí es donde encontramos la genialidad.

Si intentamos poner barreras, fronteras, o limitaciones, nuestra creatividad se apaga.

Creo que los mapas mentales deberían ser enseñados en el colegio, como tantas otras habilidades que ignoramos pero que son fundamentales para la vida: las finanzas personales, por ejemplo.

Como seres humanos, las habilidades de comunicación son las que nos hacen diferentes de los animales, y es por eso que deberíamos trabajar duro tratando de conocer y aprender técnicas, procedimientos, herramientas, y lo que sea.

Los mapas mentales te permitirán comunicar más claramente tus ideas, haciendo más fácil que tus mensajes se comprendan.

Referencias

Tuve mi primer contacto con los mapas mentales gracias a Anthony Metivier. Es un gurú hablando de técnicas de memorización, y él me introdujo esta increíble herramienta.

Desde entonces, no he parado de probar, usar, y mejorar esta herramienta a lo largo de mi vida.

Si quieres profundizar en el mundo de los mapas mentales, aquí puedes encontrar una charla TED muy interesante, en la que la doctora Hazel Wagner introduce el concepto en tan solo 15 minutos.

Si quieres ir más allá aún, una clara referencia mundial a la hora de hablar de mapas mentales es Tony Buzan. Buzan puede ser considerado el padre de la técnica de los mapas mentales porque es quien la popularizó, inspirado por técnicas usadas por Leonardo Da Vinci o Albert Einstein. Él murió en 2019 pero su legado hablando de nuestros cerebros es, sencillamente, espectacular.

Mi recorrido

Antes de conocer la técnica de los mapas mentales, cuando tenía que preparar una presentación, empezaba creando un índice, empleando Google Docs o Evernote, o incluso directamente mi software de presentaciones (Powerpoint, Keynote, o Google Presentaciones).

Era como un esquema o croquis que empezaba a pulir poco a poco.

El problema era que las ideas venían como rayos a mi cabeza, y mi esquema pasaba a ser confuso, caótico, un pequeño lío… No me resultaba fácil dar coherencia a mi presentación.

Cuando empecé a usar mapas mentales, todo cambió.

Ahora puedo escribir mis ideas tan rápido como aparecen en mi mente. Cada una es una caja, y puedo manipularlas fácilmente para darles coherencia. Así es como doy sentido a mi discurso.

  • Las muevo,
  • anoto cosas dentro de cada idea,
  • hago más o menos zoom,
  • puedo tener una vista de pájaro,
  • o crear una vista muy profunda como si fuese un microscopio.

Puedes dibujar los mapas mentales en papel pero, como puedes saber, soy una persona que no usa el papel, así que empleo un software en su lugar.

En este caso, el que más me gusta es MindNode. Es brillante, y lo uso diariamente, porque, como podrás adivinar, esto no es solo útil para presentaciones, como te diré en mis conclusiones.

Me encantan los mapas mentales porque:

  • Me dan una imagen visual de los diferentes asuntos o materias que quiero comunicar. Nuestros cerebros trabajan mejor con imágenes que con letras o números.
  • Puedo mover las ideas para darles coherencia. Para ayudar a mi audiencia a entender mi mensaje con mayor facilidad.
  • Puedo añadir rápidamente cualquier información o idea, crear nuevas, cambiar su orden, manipularlas al mismo tiempo que trabaja mi mente.
  • Puedo fácilmente pasar de una imagen global a pequeñas y reducidas unidades de información.

Conclusiones

Para finalizar este artículo, el aspecto más importante de los mapas mentales es que no tienes por qué usarlos solo para presentaciones. Puedes usarlos para cualquier pieza de contenido.

¿Estás preparando un post, un podcast, un vídeo de YouTube, un e-mail?

Te recomiendo que primero pienses la estructura de tu mensaje, las ideas que quieres comunicar, cómo puedes fácilmente darle la estructura que tu audiencia puede demandar.

Así es como impactarás a tu audiencia. Así es como los destinatarios de tu mensaje lo entenderán sin ningún tipo de dudas.

Si quieres ser un gran comunicador, ¡dale una oportunidad a los mapas mentales!

Foto en parte superior cortesía de Gerd Altmann en Pixabay.