4 Trucos Fáciles para Superar la Ansiedad y tus Sentimientos de Culpa Cuando Tienes un Día Improductivo

Mar 11, 2021

Todos tenemos días improductivos.

No importa si:

  • Eres un fanático de la productividad.
  • Estás comprometido con tus objetivos.
  • Tienes todo organizado y en tu calendario.

Siempre hay días en los que:

  • No te sientes tan productivo.
  • No avanzas hacia tus objetivos.
  • Sientes que has perdido el tiempo.

Eso siempre se traduce en sentimientos de culpa, ansiedad, frustración, estrés, tristeza… esas sensaciones en el estómago que tú y yo conocemos bien…

Es una obligación superar esos sentimientos negativos para volver a tu rendimiento máximo, al buen ritmo que te mantiene haciendo cosas como una máquina de la productividad que sabes que eres.

Como he estado ahí muchas veces, he desarrollado algunas técnicas y trucos para hacer uso de ellos rápidamente, tan pronto como un día improductivo “me coge por sorpresa”.

¡Vamos a ello!

Truco #1: Piensa en el día después

Yo escribo en un diario.

Es una actividad que tardé años en implementar pero que, final y afortunadamente, lo hice (“9 Ideas Directas para Comenzar a Escribir en un Diario tras Haberlo Intentado y Fallado Muchas Veces”).

Escribir en el diario me hace una persona más analítica.

No hay nada mejor que el análisis para superar los sentimientos negativos.

El análisis te proporciona datos. Te aporta y trae razonamiento objetivo. Trae el sentido común a tu vida.

El análisis es la mejor herramienta para gestionar las emociones.

Cuando tengo un día improductivo, escribo estas cosas:

  • Qué sucedió.
  • Cómo me siento.
  • Cuáles fueron las consecuencias de ese día improductivo.

Al día siguiente, escribo estos puntos:

  • Cómo he rendido.
  • Cómo me siento.
  • Qué resultados he producido.

Y, ¿sabes qué?

Puedo afirmar esto: “Después de un día improductivo siempre viene un día productivo”.

Eso es así porque:

  1. El día anterior fue tal “desastre” que no es difícil rendir mejor al día siguiente.
  2. El día posterior a un día improductivo, siempre hago lo mismo:
  • Estudio mis proyectos y tareas.
  • Fijo mis prioridades.
  • Creo una lista de mis 3 tareas más importantes, esas que estoy convencido de que, si las hago, me harán avanzar hacia mis grandes objetivos.
  • Defino un “éxito del día”, una tarea que tengo que finalizar sin excusa.
  • Me centro en estas 3 tareas.
  • No acabo mi día hasta que esas 3 tareas están hechas.

Después de un gran día tan espectacular, los sentimientos se han dado totalmente la vuelta, y entonces siento:

  • Alivio.
  • Alegría.
  • Orgullo.
  • Satisfacción.

Como escribo en mi diario, he comprobado este proceso y es siempre el mismo. 10 veces de 10, “después de un día improductivo siempre viene un día productivo”.

Cuando estoy en pleno día improductivo, solo pienso cómo me sentiré mañana. Lo visualizo. Lo siento.

Eso me da poder y energía para superar las emociones que siento mientras mi día improductivo llama a mi puerta.

Así es cómo me levanto rápidamente de la lona y golpeo a mi día improductivo.

Truco #2: Piensa lo que un día improductivo representa en tu vida

Nunca podemos perder la perspectiva en la vida.

Las ramas y los árboles no nos pueden evitar ver el bosque.

¿Qué diablos representa un día en toda nuestra vida?

Seamos conservadores y digamos que vivirás 60 años. Eso equivale a casi 22.000 días. Ya lo puedes ver: un día representa 0,0045% de una vida de 60 años.

¿De verdad te vas a enfadar por el 0,0045% de algo?

Eso es una simple gota de agua en un vasto océano.

¿Por qué no piensas en las decenas de días que has sido una máquina de la productividad?

El cuadro en su totalidad es mucho más importante que la pequeña parte que estás pintando.

Cuando me encuentro en un día improductivo, siempre pienso en esta perspectiva y me digo a mi mismo: “No puedes ser tan estúpido”.

Truco #3: Piensa que no tienes elección

Cuando estás en un día improductivo, ¿realmente lo has buscado?

Estoy prácticamente seguro de que no. Se ha producido por factores externos: eventos inesperados, cosas que tú no controlas…

Tenemos que aprender que la vida es eso: anarquía, sorpresas, cosas que aparecen sin que las llamemos…

Tenemos que aceptar nuestro destino, como Nietzsche dice:

“Amor Fati – “Ama tu destino”, que es, de hecho, tu vida.”
— Friedrich Nietzsche

Así que, cuando estés en un día improductivo, déjalo pasar, disfrútalo, y extrae lo mejor de él porque estoy seguro de que hay algo positivo en esa situación.

Cualquier situación es como la queramos ver.

Ves las cosas como tu cerebro te dice, como te las pinta. No dejes que te engañe. Convéncete de que siempre hay una forma positiva de mirar a las cosas.

Cuanto antes mires al lado positivo de tu día improductivo, mejor te sentirás, haciendo que todas tus emociones negativas desaparezcan.

Truco #4: Piensa que eres humano

Tenemos que compadecernos de nosotros mismos.

Normalmente somos muy exigentes, intransigentes, duros, con nosotros mismos.

Algunas veces pienso: “No diría esto ni al peor de mis enemigos”.

¿Por qué nos tratamos a nosotros mismos de esa forma?

  • Es autodestructiva.
  • No te hace una mejor persona.
  • Arruina tu rendimiento.
  • Machaca tu mente.
  • No te lleva a ninguna parte.

Tenemos que practicar la autocompasión cada día pero, especialmente, en nuestros días malos, esos improductivos que nos recuerdan que somos humanos.

Fallamos. No pasa nada. La vida sigue. ¿Cuál es el problema? No hay problema alguno.

He aprendido por mi mismo cómo de vital la autocompasión es, especialmente esos días en los que no estoy contento conmigo mismo.

Amplío mis miras a todas las cosas que he hecho a lo largo de mi vida, todas las cosas que he alcanzado, lo afortunado que soy por estar donde estoy y ser lo que soy. No puedo dar esas cosas por sentado.

“Un momento de autocompasión puede cambiar un día entero. Una concatenación de estos momentos puede cambiar el curso de una vida.”
— Christopher K. Germer

Esa clase de pensamientos te conducirán a un estado de calma, orgullo, y relajación que supera, inmediatamente, cualquier sentimiento improductivo.

Para llevar a casa

Cuando estés en un día improductivo, para, date un descanso, respira, y deja que tu mente analítica tome el control sobre las emociones.

Solo piensa:

  1. En el día de después. Después de un día improductivo siempre viene un día productivo.
  2. Lo que un día improductivo representa en toda tu vida: 0,0045%.
  3. No tienes alternativa. La vida es como es.
  4. Eres humano. Permítete fallar algunas veces.

Si haces esto, evitarás sufrimiento innecesario.

La vida es para disfrutarla. Día tras día tras día. Momento tras momento tras momento.

Foto en parte superior cortesía de Kim Carpenter en Unsplash.

¡Gratis!

¡Conviértete en una MÁQUINA de la PRODUCTIVIDAD en solo 7 días!