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Por qué Dejé mi Trabajo de “6 Cifras” para Convertirme en Emprendedor Hace 20 Años

6 min de lectura

Convertirme en emprendedor cambió toda mi vida.

Ahora, casi 20 años después, puedo asegurarlo.

No es una decisión fácil y, antes de tomarla, debes hacerte algunas preguntas.

Es crucial estar 100% seguro de que realmente quieres hacerlo antes de dar el salto.

En este artículo:

  • Describiré cuál era mi situación.
  • Por qué decidí convertirme en emprendedor.
  • Qué preguntas me hice antes de dejar la empresa en la que trabajaba.
  • Qué preguntas debería haberme hecho para creer realmente que quería ser emprendedor.

Introducción: Mi Situación Inicial

Empecé a programar cuando tenía 8 años. Era 1984.

La tecnología me fascinaba.

No dejé de hacerlo hasta que me convertí en ingeniero informático y empecé a trabajar en grandes empresas de consultoría tecnológica.

Estuve casi 5 años trabajando en este tipo de empresas.

¿Por qué decidí dejarlo?

Estaba en un estado mental y físico tan deteriorado que no tenía otra opción. Era “hacerlo o morir”.

Aquí comparto algunas de las preguntas que me hice antes de dar ese enorme paso en la vida de cualquier persona.

¿Realmente Quieres Dejarlo? Preguntas Antes de Dejarlo

Dejar parece ser la parte más “difícil”, pero hoy tengo que decir que fue la más fácil.

Estas fueron algunas de las preguntas que me hice porque estaba en una posición privilegiada, hablando de mi carrera y nivel salarial.

Pregunta 1: ¿Quieres ser un profesional o un político?

Cuando estás dentro de una gran empresa, no solo tienes que ser un excelente profesional, sino que tienes que parecerlo y crear contactos.

La creación de redes de contactos es esencial si quieres prosperar en cualquier organización social grande, como una gran empresa.

¿Te sientes cómodo siendo un político?

Pregunta 2: ¿Quieres subir una escalera interminable?

Las grandes empresas tienen una escalera interminable que debes subir, peldaño a peldaño.

¿Te ves subiendo toda tu vida?

Pregunta 3: ¿Te gusta la gente que lleva muchos años, quizás décadas, en tu empresa?

Mira a tu futuro yo observando a tus compañeros de trabajo que llevan muchos años dentro de la empresa.

¿Te gustan? ¿Te gusta lo que hacen, cómo viven, y en qué consiste su trabajo?

Pregunta 4: ¿Te pareces a ellos?

¿Te ves a tí mismo como uno de esos veteranos?

Pregunta 5: ¿Quieres ser toda tu vida “un número”?

Es imposible no convertirse en un número dentro de empresas tan grandes. Hay cientos de miles de empleados. Tú eres una pequeña gota en el océano.

No estoy diciendo que debas mirar desde una perspectiva negativa las preguntas anteriores. Sólo digo que esas fueron las preguntas que me hice hace casi 20 años, antes de dar el gran salto.

Puedes adivinar cuáles fueron mis respuestas…

¿Quieres Realmente Ser Emprendedor? Preguntas para Reflexionar

Estaba tan desesperado que decidí crear algo lo más alejado posible del mundo de la tecnología. Mi “estúpida” idea fue esta: una agencia de azafatas.

No intentes buscar un razonamiento lógico porque no lo hay.

No fue un “movimiento” inteligente, aunque finalmente funcionó. Por eso yo prestaría atención a las cuestiones que enumero a continuación antes de “huir”.

No pensé en ellas antes de tomar mi decisión y fue un gran error que podría haber hundido mi proyecto.

No me hice estas preguntas debido a 2 razones principales:

  1. No sabía que debía pensar en ellas.
  2. Estaba tan “quemado” que solo quería dejarlo. No dejes que la desesperación ponga en peligro tu futuro.

Todas estas preguntas me las tuve que hacer “sobre la marcha”, en directo, sufriendo sus consecuencias, sin estar preparado mentalmente, sin saber que se producirían.

Hazte estas preguntas. Ahora es el momento en el que:

  • Puedes pensar en ellas.
  • Puedes buscar respuestas.
  • Puedes asesorarte.
  • Puedes estar preparado (mentalmente y con la infraestructura necesaria).

Ahorrarás tiempo, dinero, energía, ansiedad, y escenarios desagradables innecesarios.

Pregunta 1: ¿Estás preparado para dejar de recibir tu sueldo?

Parece una tontería, pero cuando estás acostumbrado a recibir una paga, no sabes lo afortunado que eres.

Como seres humanos, no apreciamos las cosas hasta que las perdemos.

No te puedes imaginar lo rápido que pasa el tiempo cuando no recibes una paga. Los meses parecen días…

Prepárate para tener 0 ingresos si no has planificado las cosas (como hice yo).

Pregunta 2: ¿Estás preparado para entender que todo depende de ti?

Cuando estás dentro de una empresa enorme, muchas cosas las hacen otros, el sistema. Las das por sentado.

Cuando te conviertes en emprendedor, si no haces las cosas, no se harán.

Todo lo que consigues es lo que haces. Tan fácil como eso.

De nuevo, parece obvio, pero no lo es hasta que lo sientes en tu propio cuerpo.

Pregunta 3: ¿Estás preparado para crear una hoja de ruta y ceñirte a ella?

No importa si hay tormentas, no importa lo que esté pasando, debes creer en tu proyecto, en el camino que has definido, en tu planificación.

¿Empezarás a cambiar las cosas cuando parezca que no funcionan?

¿Serás capaz de no verte afectado cuando las cosas empiecen a fallar?

Pregunta 4: ¿Tienes suficientes recursos económicos para vivir sin ingresos? ¿Durante cuánto tiempo?

Esto no tiene nada que ver con la pregunta 1.

Una cosa es estar preparado mentalmente para no recibir un sueldo, y otra muy distinta es cuánto tiempo vas a poder aguantar tu proyecto con 0 ingresos.

Yo casi me rindo después de estar 6 meses sin ver nada de dinero.

Pregunta 5: ¿Estás preparado para recibir infinitos “NO” a tu producto, servicios y propuestas?

La gente no está esperando tu producto o servicios. Tienen sus vidas, sus problemas, sus asuntos. No están esperando a que los rescates.

Recibirás “NOs” de una manera que ni siquiera puedes imaginar.

Prepárate mentalmente para aceptar el rechazo. Así es como suele ser la historia.

Pregunta 6: ¿Eres lo suficientemente flexible como para trasladar tus productos o servicios a lo que te demanda el mercado, aunque sea algo que no tiene nada que ver con tus ideas iniciales?

Algunos emprendedores se aferran a sus ideas hasta morir con ellas.

No es fácil encontrar el equilibrio entre seguir intentándolo y cambiar tu idea inicial.

Yo empecé con una agencia de azafatas y acabé siendo una agencia de marketing. Tienes que ser un camaleón para sobrevivir. Llevar tu mente al punto más flexible que jamás hayas imaginado.

Para Llevar a Casa

Convertirse en emprendedor es una decisión muy personal. Nadie más que tú puede tomarla.

Mi experiencia me dice que un factor clave es lo quemado que estés en tu situación actual.

Aun así, piénsalo bien, especialmente las preguntas de mi segundo grupo.

Hoy en día, tengo 4 empresas funcionando simultáneamente. Todo parece lógico y de sentido común pero, al principio, nada era evidente (como has podido comprobar).

Deberíamos vivir nuestras vidas desde la muerte hasta el nacimiento para entenderlas realmente. El ciclo natural es todo menos lógico.

Mi proceso de aprendizaje me enseñó esto:

  1. Empezar. Es empezando y haciendo como aparecerán las oportunidades. No intentes responder a todas las preguntas que surgen en tu cabeza, tratando de encontrar una respuesta para todas ellas. Es imposible. Tienes que aprender a vivir sin respuestas a todas las preguntas, pero presta atención a las que menciono en este artículo.
  2. No tengas miedo por las preguntas que he enumerado anteriormente. Piensa en el primer grupo, en las causas por las que estás creando tu proyecto. Si estás 100% seguro de ellas, te darán la energía que necesitarás cuando el segundo grupo de preguntas te invada (porque lo hará).
  3. Ser emprendedor tiene muchas desventajas, pero es una forma de sentirse realmente libre en la vida. Tú decides cuándo trabajas, qué tareas vas a realizar, cómo organizarlo todo… Si buscas libertad, este es tu camino, no importa los inconvenientes que existan.

Foto en parte superior cortesía de Evan Dvorkin en Unsplash.